Todo tiene un origen

Más del 70% de la cesta de la compra de McDonald’s en España procede de proveedores locales. Sin embargo, gran parte de los consumidores aún desconoce el origen nacional de muchos de sus ingredientes. El reto consistía en derribar prejuicios y conectar con una sociedad que valora profundamente la tradición gastronómica y el producto de proximidad, haciendo tangible el compromiso de la marca con el campo español.

“Llevamos los arcos dorados de McDonald’s al origen del producto para demostrar que una marca global también nace en el campo español”
El tótem como sello de calidad
La estrategia planteó una idea sencilla y poderosa: trasladar el icónico tótem de McDonald’s, habitualmente asociado al entorno urbano y a las carreteras, a los lugares donde realmente comienza la historia del producto. Al instalar los arcos dorados en granjas y cultivos, convertimos a agricultores y ganaderos en los verdaderos protagonistas del relato, transformando un símbolo comercial en un reconocimiento público al valor del sector primario español.


Una instalación itinerante y sostenible
Se ejecutó la instalación de tótems gigantes en puntos clave de la geografía española donde se originan los ingredientes de la marca. Esta acción no solo sirvió como un potente recurso visual para medios, sino que se diseñó bajo un modelo de economía circular: estructuras temporales, rotativas y, tras su retirada, fueron íntegramente recicladas, reforzando el compromiso de McDonald 's con la sostenibilidad y el medio ambiente.



